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Saldo a favor

El saldo a favor es plata que el negocio le debe al cliente. Aparece sobre todo en devoluciones: en vez de devolverle el efectivo, le queda a favor para su próxima compra.

Al registrar una devolución, elegís devolver por el mismo medio de pago o dejarlo como saldo a favor.

En el cobro, si el cliente tiene saldo, aparece disponible como forma de pago. Podés usarlo entero o una parte; el resto queda para después.

Necesita el cliente asignado a la venta: el saldo es de una persona, no del mostrador.

Para el negocio, el saldo a favor retiene la venta: la plata no sale del negocio y el cliente vuelve. Para el cliente, resuelve el momento sin discusión.

El saldo a favor no se mezcla con las cuentas por cobrar. Uno es plata que vos debés al cliente; el otro, plata que el cliente te debe. Aunque sea el mismo cliente, se llevan por separado — mezclarlos haría imposible saber cuál es la posición real con cada uno.